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Terra
La Coctelera

El ensayo en la comunicaciones.

El ensayo es, por exelencia, el genero literario que propone una idea original y creativa, y que expresa una opinión partiendo del conocimiento general del tema. La concepción del ensayo, como el ensayo mismo, tiene su historia. Como género literario no siempre su definición conceptual ha coincidido con su contenido real. Ha primado con frecuencia la superficialidad definitoria y acomodaticia de encuadrar un concepto, con independencia de su correlato con la realidad y el espíritu animador del sujeto que piensa, siente y actúa. Sencillamente, por tradición lógica hay que definir, aunque se empobrezca lo definido.
El ensayo, independientemente del área de estudio, tiene una conformación, una metodología y un diseño único. Se ha tratado de ver el ensayo literario aislado de otros campos como el científico, sin embargo se sabe que tiene el mismo mérito creativo.
En la carrera de Ciencias de la Comunicación, el ensayo forma parte de una gamma de herramientas literarias creadas para ayudar a cumplir la labor profesional de cualquier comunicólogo: comunicar.

La luna de sangre

Por un momento todo se detuvo, y sólo el sonido de la sangre cayendo lentamente sobre el piso del templo desde la piedra de sacrificio se escuchaba. Algunos dicen que era inevitable, otros de que el Yum Cimil ó señor de la muerte, le había engañado; pero lo que todos saben es que ese día Ah'Thul había hecho todo lo que pudo.

La gran ciudad de Calakmul, capital del reino de Khaan ó el reino de la cabeza de serpiente. Gobernaba Yuknoom Yich'aak K'aak (649-699 d.C.), hijo de Yuknoom Ch'een II (600-686 d.C.).
Por ese tiempo, Ah'Thul, quién era hijo de un noble, participaba en el juego de pelota representando a su Reino contra el poderoso Reino de Tikal.

Ya hacia más de 100 años que el reino de Khaan trata de derrotar a Tikal, tanto en el juego como en la guerra. Pero la gran ciudad resiste todos los ataques, y ese día no era la excepción.

Pasarón las horas en la cancha y al final los jueces dieron su veredicto: Tikal ganaba una vez mas. Ah'Thul sabía que su perdida le podía costar el puesto a su padre dentro del parlamento del rey, quién fue apodado "Garra de Jaguar", por su fiereza y crueldad.

-¡Padre!¡Padre!, hemos perdido otra vez.- dijo Ah'Thul.
-Lo sé. Estoy seguro que está vez el rey me matará.- Respondió Ah'Chabám K'aak, padre de Ah'Thul, un hombre recio y de mirada rígida. Los finos atavíos hechos de jaguar y obsidiana que llevaba le hacía ver terrorificamente parecido a un guerrero que volvía de la batalla.
-Padre, lo lamento, ha sido mi culpa..¡pero le rogaré a Itzamná para que te guarde en su bondad!.- dijo Ah'Thul.
-No te preocupes hijo. Soy viejo y estoy cansado de los extenuantes ménesteres que vengo haciendo desde hace años...si el rey me matáse, espero que el mismo Huncamé me reciva y me dé mi merecido descanso..- Dijo Ah'Chabam K'aak entre nostalgicos suspiros.-¡Pero como puedes decir eso!, ¡si acaso el rey intentáse causarte la muerte, yo mismo acabaría con él y enterraría sus restos en el zaascaab, para que nunca encuentre descanso!.- replicó Ah'Thul. -Espero que no hables en serio...¡si por ventura el rey te oyera, ahora mismo te desterraría al norte, hacía Colmalcalco, dónde los salvajes nahuatl te matarán!- dijo aquél viejo hombre, mientras su cara adquiere ciertos rasgos de furia fulminante.-¡Ójala el rey me escuchara!¿Ó es que acaso nuestro pueblo no ha sufrido ya demasiado con sus guerras?¡Qué alguien le haga saber, que el rey T'uun K'ab Hix(fundador del reino de Khaan) ha muerto!-gritó el jovén mientras retrocedía preciitadamente, hasta que chocó con alguien. -¡Ay, que el gran Itzamná nos salve!- Dijo el sorprendido viejo, mientras descubría que el hombre atrás de su hijo era un oficial del rey. -El rey me ha pedido que te lleve a él.- dijo el oficial, mientras tomaba el brazo de Ah'Thul.

El baatab (alguacil) escoltaba al jovén, mientras pasaban por la calzada principal, frente al templo dedicado a Chaac, debajo del cuál los mercaderes venden los cuchillos ceremoniales, el cópal, las orejeras y narigueras de turquesa, y los macuáhuatl importados de Tenochtitlán recubiertos con piel de jaguar. Los conjuntos habitacionales al centro de la ciudad brillan ante el fuego que prende la gente para iluminarse en la noche. El olor del maíz horneado inunda el ambiente; los hombres regresan de la caza, algunos con pavo, otros con gallina de monte, y algunos afortunados regresan con un venado sobre sus hombros ante la sonrisa de su familia.

Por fin llegan al gran palacio, ubicado al fondo. El fronstpicio está decorado con imagenes de deídades y seres sobrenaturales. Sobresale el enorme glifo de Khaan ó cabeza de serpiente, que es el simbolo del reino.
-¡Camina!, pasa el temazcal y sigue hasta el fondo. En el último cuarto, donde huelas el cópal quemado te estará esperando el rey Yuknoom, Garra de Fuego.-Ordenó el baatab. Ah'Thul caminó entre los oscuros muros, levemente iluminados por la llama de las antorchas que dejaban ver el rojo de los murales, mientras las grecas hacían un juego de sombras que parecían a mil aluxes bailando al son de una mística canción.
-¡Aqui estas!¡A tí te quería ver!- Dijo una voz gruesa, pero desganada. -¿Eres acaso tú, el hijo de Ah'Chabam K'aan?.- La voz pertenecía al rey Garra de Fuego, apodado "Garra de Jaguar". -Ese soy yo. Ah'Thul, hijo de Ah'Chabam K'aan.-Dijo Ah'Thul con voz temerosa pero firme. -Haz fallado al reino una vez mas. Tikal ha ganado el juego y son sus nobles los sacrificados al Ahua Kin, el gran dios Sol.- dijo el monarca, mientras aspiraba un poco de su pipa. -Así es. He fallado, pero ha sido culpa mia. Mi padre no ha tenido nada que ver con esto.- replicó Ah'Thul mientras fruncía las cejas.-¡Oh!, no me malinterpretes, tu padre no me interesa, mis planes son contigo..-..CONTINUARÁ

Mi lugar favorito (Mio, no tuyo).

Me gustaría pensar que mi lugar favorito es la recámara de alguna colegiala quinceañera, sin emabargo me tendré que quedar con las ganas. En todo caso esto se trata de mi lugar favorito durante la infancia.
Dejenme aclarar al distingudio lector que se me es un poco borrosa mi infancia, pero puedo detallar algunas circunstancias que podrían ubicarlos tanto temporal como espacialmente.
De niño fuí una creatura sedentaria y poco amigable. Tal vez por ello sea tan obsesivamente reprimido y frustrado como lo soy ahora (aunque debo admitir que me desenvuelvo bastante bien en algunas manifestaciones del arte visual).
En cuanto al tema que nos ocupa, he pensado que era mi casa, aunque en realidad no sé porque. Simplemente no me gustaba salir. Y ahora de adolescente-adulto tampoco. Pero creo que mis padres y mascotas (recuerdo mucho a un Pastor Alemán llamado Baacab (como los semi-dioses mayas)) hacian de mi hogar un lugar mas tranquilo para habitar.
Algún día tendré un verdadero lugar favorito (ojalá sea el cuarto de una colegiala quinceañera), y me sentaré a pensar que: si tuve infancia, ¿dónde demonios la pasé?.

Amor y frutas.


¿Quien no ha oido la expresión: "mi media naranja"?
Para todo aquel que piense que se está hablando de una ensalada, está muy equivocado (sabían que diría eso, ¿verdad?).
No sólo no se está hablando de un guiso nuevo, sino que se trata de uno de los temas mas complicados que ha atormentado al hombre a lo largo de su existencia...¡el amor!.
Todos lo conocemos. Alguno le hemos visto, otros le han oido, y otros pocos intrépidos le han sentido. Yo puedo presumir de los 3, a medias. Y es que cuando de amor se trata la cosa se torna de un color insoportable y meloso que es dificil quitarse el dulce olor acaramelado del cuerpo.
¿Qué es el amor?. Algún cientifico diría que se trata de una mezcla de hórmonas disparadas en el organismo. Algún poeta/escritor diría que el amor es "cómo la flor que reverdece cada primavera, continuamente observada por el aleteo singular de la mariposa rosa-amarillenta, etc ect" (a estos no hay que hacerles mucho caso, dicen cualquier cosa).
Lo cierto es que el amor llega, rápido como una tropilla. Uno no se da cuenta.
En cuanto a la media naranja, esto es un poco mas complicado. Es muy común encontrar una persona que te atraiga fisicamente; es todavía mas común encontrar personas que despierte el líbido de una forma increíble, despertando tus mas bajos instintos (veáse tuburio y/ó píara).
Pero lo mas dificíl de encontrar e
s a tu persona ideal. Aquella que te devora el corazón como una manada de lobos. Te hace sentir como si tuvieras una patada en el estómago.
Cambio y fuera.

Mis historias de cronopios y de famas...

Nota del autor (o sea mia): Está vez si lo voy a escribir en primera persona.

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En la vida lo importante no se trata de como te vistas, ni de donde vivas, ni de que automóvil tengas. Lo importante es el interior. Y depende de lo que tengas es como la gente te percibe y siente.
Por eso mismo tomaré las irónicas clasificaciones de julio Cortazar en "Historias de Cronopios y de Famas".
Para Cortazar existen 3 clases de personas: Los cronopios, los famas y los esperanzas".
Los cronopios son felices y disfrutan de la vida. Las famas son frías y metódicas. Las esperanzas son dejadas y no les importa mucho de nada.
Yo no se como podría clasificarme con uno de estos seres, ya que para mí solo existen los dejados, los agachados y los gringos, así que haré un esfuerzo para tratar de autoevaluarme.
Lo más cercano a alguno de estas características es al esperanza, que prefiere contar los días hasta cuando México sea el estado 55 de EUA. La esperanza duerme y descansa en la tranquilidad de su cama. A la esperanza le gusta soñar en que tiene una vida mientras mira por la ventana a esos contentos cronopios y a esas respetables famas.
Las esperanzas no se preocupan por lo que será, prefieren recordar con nostalgia el pasado, estudiarlo durante días mientras se dicen para si mismos: “Ah…los viejos tiempos…”. Soy de origen sedentario, me gusta la soledad y la oscuridad de la sombras en una esquina de mi cuarto escuchando al silencio. El esperanza como yo, disfruta de ver las estrellas mientras escucha el cantar de los grillos.
Como algún tipo de padecimiento sociópata odiamos las fiestas alocadas, ruidosas y desagradables. Preferimos leer un libro mientras disfrutamos de comer en la suavidad de las sábanas de nuestra cama.
Mientras dormimos nos gusta escuchar ese tétrico golpecito que suena en los relojes.
Nuestra relación con los cronopios y con las famas es singular. Pareciera que no nos importa ninguno de ellos, pero no es así. En realidad solo observamos su comportamiento. Para nosotros, los cronopios son unos farsantes hipócritas que solo buscan impresionar a todos con sus ingenuidades. Las famas por otro lado, se nos hacen sumamente desagradables, ya que encuentran su felicidad en cosas estúpidas y aburridas que no tienen ninguna complicación.
Así somos las esperanzas y yo.

El goblin ("trasgo") que llevo dentro.


Traviesos. Desagradables. Agresivos. Verdes. Ese es el trasgo; una creatura fantástica que ha albergado la mente humana desde hace muchos siglos, y en diferentes partes del mundo, yendo desde los Goblins y Orcos que habitaban el Mulspelheim vikingo, hasta los aluxes que vivían en el reino de Xibalba en las raíces del ceibo sagrado que conformaba al mundo.
El monstruo en cuestión se trata de un ser humanoide, de tamaño reducido (en la mayoría de los casos), orejas puntiagudas, dientes afilados, garras mugrientas, cuerpo peludo y poderes mágicos alucinógenos.
De entre los trasgos mas destacados son los RedCap ("Gorra Roja") de la mitología celta, quienes eran asesinos natos que teñían sus gorras con la sangre de su victima.
El alux maya era un ser elemental que vivía en comunión con la naturaleza. Era raramente visto por los humanos, sin embargo algunos aseguran que existe un metodo shámanico para crear seres de este tipo.
El pixie irlándes es un ser malevolo que le gusta secuestrar niños para esclavisarlos. Según fuentes de la misma mitología usar la ropa al réves es suficiente para ahuyentarlos.
Los germanos tenían un tipo de trasgo pácifico llamado Kobold ó Koblinau que se dedica a trabajar en minas extrayendo piedras y metales preciosos.
En Japón el Kappa y el Tengu vigilaban los bosques. El primero usaba un caparazón de tortuga y solía vivir en los rios, devorando a cualquiera que perdierá un juego suyo. El Tengu en cambio se trata de un guerrero adiestrado que destruía los templos budistas.
En cambio los trasgos vikingos, orcos y goblins, eran en su mayoría solitarios y agresivos, esperando el momento oportuno para robar en emboscadas, y vivían en constante guerra con otros clanes. Otro aspecto importante del Goblin nórdico es que a diferencia de los Orcos, ellos obedecían a un soberano que ejercía poder por sobre todos los clanes, familias y aldeas. Se hacía llamar el Rey Goblin.
El goblin es la gran diferencia del resto de los trasgos del mundo. Es el icono de duende, travieso, chaparro y en ocasiones gordo. Siempre planeando una buena triquiñuela, como el Rumpelstilskin del entrañable cuento de los hermanos Grimm.
Aunque el Goblin se ha quedado olvidado en la mitología, el espiritú mojigato que le acompañaba todavía permanece en el hombre, demostrando que la invención del ser humanoide verde y peludo no es más que la bizarra representación de la misma gente de la época.
Todavía quedan algunos trasgos. Caminan junto a tí todos los días, aunque no sean verdes y de orejas puntiagudas, algunos conservan las uñas mugrientas, la barba rala, el hedor a sobaco sudoroso y la sed de sangre latinoámericana y/ó petroléo irakí.